Conseguir una floración, cuajado y posterior engorde óptimos en el cultivo del melón, nos permitirá obtener unos mejores resultados de producción y calidad. Desde EDALIFE queremos ayudarte a obtener estos buenos resultados, con nuestras herramientas de ultima generación, en un momento clave del ciclo productivo.
Suelos fatigados sin estructura y compactados lo cual provoca mal drenaje y condiciones de encharcamiento y acumulación de sales como el sodio (Na); Actividad biológica pobre y baja diversidad microbiana.
Plantas que por diversos factores tiene un crecimiento poco equilibrado, con posible dominancia apical, abortos de yemas florales y melones con calibres muy heterogéneos.
Desequilibrio nutricional durante las etapas más críticas como floración y cuajado, que pueden mermar drásticamente el rendimiento final del cultivo. Flores de mala calidad y aborto de las mismas, impactando negativamente sobre el número final de melones a cosechar.
Ciclos de cultivo con períodos de altas temperaturas y suelos con alta conductividad eléctrica (sales). Dificultad
en la planta para absorber y transportar agua con nutrientes, mermando tanto en calidad como en cantidad de cosecha.
Una planta bien cargada de frutos se hace más sensible a la carencia de agua y nutrientes si no tiene una raíz con suficiente número de pelos absorbentes que sea capaz de alimentar todos los melones.